BIENVENIDO

BIENVENIDO
ABBA PADRE

domingo, 19 de julio de 2009

CAPILLA DEL BEATO BARTOLOME DIAS-LAUREL EN EL BARRIO DE PETAQUILLAS EN ACAPULCO, GRO.


SANTA MISA LOS DOMINGOS 10 A. M.


CAPILLA DEL BEATO BARTOLOMÉ DIAS-LAUREL
BARRIO DE PETAQUILLAS, ACAPULCO, GRO.
Pbro. Lic. Juan Carlos Flores Rivas

AZTEQUISMOS.

En el Diccionario de Mejicanismos de Francisco J. Santamaría (Porrúa, México, 2000; Voz PET
ACA, p. 837-838), encontramos una interesante descripción del significado del vocablo Petaca.
Del azteca petlacalli, sera o baúl: de petatl, petate, y calli, casa. Arca de cuero, o de madera o mimbres con cubierta de piel, por lo común con asa en la juntura de las tapas y de condición portátil.
La primitiva PETACA azteca fue una caja tejida de mimbres, o de palmas, o de madera, aforrada de un tejido como estera y que se usaba a modo de baúl.
Y Molina traduce petlacalli, por petaca o manera de arca que hacen de cañas tejidas. Como ese tejido era semejante al del petate, se formó la palabra, de petlatl y calli, que significa casa.
Eran arcas especiales cuya parte superior caía como tapa cerrándolas.
Se ven varias veces en los jeroglíficos con su forma bien determinada de petacas; y cita particularmente el Códice Mendocino, que representa al petlacatl y a dos hombres empleados en las obras públicas: el primero está delante del jeroglífico casa, manifestación del petlacalco, y los segundos tienen a los lados sus petlacallis en forma de petacas, viéndose claramente el tejido de varas a manera de petate, viéndose claramente el tejido de varas a manera de petate, y cada una con su lazo o mecapal para cargarla de la frente a la espalda.
Estas arcas, de poco peso por el material de su construcción, eran muy útiles y muy usadas: en los templos servían para guardar los ornamentos y ropas sagradas; en ellas mandaban los calpixque las plumas, las mantas finas y las joyas de los tributos; y en ellas llevaban a la guerra los tamama los objetos que podían deteriorarse a la intemperie.
Cuando aumentó la riqueza de los mexicanos, las petacas de varas, a cuyo tejido debían su nombre, se forraron de mantas o pieles, ya para hacerlas más vistosas y de mayor lujo, ya por mejor comodidad y para que resguardasen de manera más segura del polvo y del agua los objetos en ellas contenidos.
Por haberse hecho más tarde pequeñas cajas cerradas, ya de tejidos de palma o de paja en forma de petate, ya de cuero destinadas a guardar los tabacos, recibieron el nombre de petaquillas. Las primeras o más antiguas se compusieron de dos partes iguales, y una entraba encima de la otra para cerrarla; después ha tomado diferentes formas, pero siempre de tamaño tal que pueda llevarse en el bolsillo.

EL BARRIO HISTORICO DE PETAQUILLAS.

No estamos en posibilidad de determinar cuándo se formó el Barrio, ni siquiera a partir de cuándo aparece este barrio en las crónicas del Puerto, pero reciben el título de HISTORICOS, una serie de barrios que se puede determinar por tradición oral, que existen así llamados, por menos en los últimos 100 años. Y así han sido reconocidos por el Honorable Ayuntamiento de Acapulco.
Para el caso del Barrio de Petaquillas, puedo citar el caso de mi tía Juana Ávila, quien falleció apenas hace unos días (1.jul.2009), a sus 94 años de edad, y fue traída de Tres Palos cuando apenas tenía pocos años, y el Barrio ya existía, con un número significativo de habitantes, principalmente pescadores, que fabricaban y utilizaban las famosas petacas, tejidas de petate, para recolectar el fruto de la pesca.

HISTORIA RELIGIOSA.

El Barrio de Petaquillas, compuesto fundamentalmente de pescadores, era parte de la jurisdicción de la antigua Parroquia de Acapulco. Llamada primero de los Reyes Magos o Santos Reyes (1655-1810); y más adelante Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad (1810-hasta la fecha); y solamente de manera efímera, formó parte de la vacante Parroquia de la Divina Providencia, con sede en el Barrio de Dominguillo (1959-1975); para volver nuevamente a la jurisdicción de Nuestra Señora de la Soledad, llamada también Parroquia del Sagrario-Catedral de Acapulco.
Monseñor Rafael Bello Ruiz, segundo Obispo y primer Arzobispo de Acapulco, siempre mostró especial predilección por este barrio de gentes rudas pero sencillas.
Con motivo de la celebración solemne del V Centenario de la Evangelización de América Latina, junto con el Párroco de Catedral el Presbítero blandino Bárcenas Agatón, pensaron solemnizar la efemérides con la dedicación de un conjunto de capillas en los barrios históricos de Acapulco.
El Señor Cura Bárcenas promovió la construcción de tres capillas, las que fueron posibles para el momento: Una en el Barrio de los Tepetates, dedicada a los entonces Beatos mártires de Cristo Rey en México, guerrerenses David Uribe Velasco y Margarito Flores García (Bendecida y Dedicado solemnemente el altar el 15 de Diciembre de 1992); otra en el Cerro de La Mira, en la Colonia Juan N. Álvarez, dedicada al entonces beato Juan Diego (Bendecida y dedicado solemnemente el altar el 30 de Junio de 1993); y finalmente, la Capilla dedicada al Beato Mártir acapulqueño fray Bartolomé Días-Laurel (bendecida y dedicado solemnemente el altar el 17 de Octubre de 1992).
La Madrina de Bendición en el Barrio de Petaquillas, fue la reconocida poetisa Cuquita Massieu. Concelebraron con el Señor Arzobispo Rafael Bello Ruiz; el Señor Cura Bárcenas, y su Vicario Parroquial Presbítero Miguel Ángel Contreras Ontiveros; acolitando en la ceremonia el Seminarista Juan Carlos Flores Rivas, oriundo del Barrio.
El Padre Blandino, al dirigir las obras para la construcción de la Capilla, indicó al arquitecto que debía plasmar en las líneas constructivas, de alguna manera, la figura de una pagoda, recordando el lugar donde fue el martirio de fray Bartolomé. Pero también, sin proponérselo, quedó expresado el vocablo petaquilla,como esas pequeñas cajas o baúles, casi de bolsillo, con las que los antiguos aztecas transportaban a sus dioses; como aparece en relatos antiguos. Y al escoger Petaquillas para construir la Capilla del Beato Laurel, sin ser este el Barrio donde nació el Mártir, unió así de esta manera, el antiguo oficio tanto de los pescadores de Petaquillas, como el oficio primitivo de Laurel, que era tejer cestos de petates, como nos dicen los antiguos hagiógrafos del Mártir, útiles para la conservación y el trasporte de la pesca.
El 25 de Octubre de 1992, el Señor Cura del Sagrario-Catedral de Acapulco Don Blandino Bárcenas Agatón solicita al Arzobispo de Acapulco Rafael Bello Ruiz se conceda Reserva Eucarística en la Capilla del Beato Bartolomé Días-Laurel del Barrio de Petaquillas. Lo que se concede el 28 de Octubre de 1992.
El 17 de Agosto de 1993, para solemnizar la Fiesta del Beato, tiene lugar la Ordenación Diaconal del Seminarista Juan Carlos Flores Rivas. Fiesta que llenó de regocijo al Barrio y fue ampliamente reseñada por el Diario El Sol de Acapulco.
El 8 de Septiembre de 1994, toma posesión como Capellán del Barrio de Petaquillas, sin nombramiento, el Presbítero Rogaciano Zárate Brito, quien fungirá al mismo tiempo, como Asistente Diocesano de la Adoración Nocturna Mexicana.
El 1 de Septiembre del 2000, Se comunica al Señor Cura Don Marcelino Canales Rodríguez, Párroco, una autonomía relativa de la Capilla del Beato Bartolomé Días-Laurel del Barrio de Petaquillas respecto de la Parroquia del Sagrario-Catedral de Acapulco; en el marco de los objetivos diocesanos del Plan de Pastoral, que tuvieron como centro la función evangelizadora de las capillas en toda la diócesis.
Para el 24 de Marzo del 2001 tiene lugar la Visita de los Restos-Reliquias de Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz a la Capilla del Beato Bartolomé Días-Laurel en el Barrio de Petaquillas. La Urna ingresó al pequeño espacio de la Capilla donde recibió la veneración de los fieles a las 6: 15 A. M.
17 de Agosto del 2001. Monseñor Felipe Aguirre Franco, Arzobispo de Acapulco proclama la apertura del Año Jubilar para la Arquidiócesis de Acapulco con motivo del 375 Aniversario del Martirio del Beato acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel.
16 de Agosto del 2002. Concelebración Eucarística presidida por Monseñor Felipe Aguirre Franco en el Barrio de Petaquillas para la Conmemoración del 375 Aniversario del Martirio del Beato acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel.
17 de Agosto del 2002. Concelebración Eucarística presidida por el Señor Cura Don Pedro Rumbo Alejandri en el Barrio del Pozo de la Nación para la Conmemoración del 375 Aniversario del Martirio del Beato acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel.
18 de Agosto del 2002. Clausura del Año Jubilar para la Arquidiócesis de Acapulco por el 375 Aniversario del Martirio del Beato acapulqueño Fray Bartolomé Días-Laurel y Restauración de la Imagen de Santa María de Guadalupe Reina de los Mares. Actos presididos por el Señor Nuncio Apostólico en México Don Giuseppe Bertello. 7 A. M. Exhibición de clavados en la Quebrada. 10 A. M. Concelebración Eucarística en el Salón Teotihuacan del Centro Internacional Acapulco. 1 P. M. Inmersión y recolocación en el nuevo Altar submarino de la Reina de los Mares, frente al Islote de la Yerbabuena.
Ahora, con fecha 7 de Julio de 2009, en el 142 Aniversario de la Solemne Beatificación de los Mártires del Japón, Alfonso Navarrete OP, y sus 205 Compañeros Mártires, entre los cuales nuestro acapulqueño Bartolomé Laurel OFM Disc., el Excelentísimo Señor Arzobispo de Acapulco Don Felipe Aguirre Franco, ha nombrado como Capellán al Presbítero Juan Carlos Flores Rivas.

No hay comentarios: