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martes, 30 de septiembre de 2008

RECUPERACION DE LA MEMORIA SOBRE EL BEATO LAUREL

LA RECUPERACION DE LA MEMORIA DEL BIENAVENTURADO MARTIR ACAPULQUEÑO FRAY BARTOLOME DIAS-LAUREL.

PBRO. LIC. JUAN CARLOS FLORES RIVAS.
COMISION DIOCESANA PARA LAS CAUSAS DE LOS SANTOS DE LA ARQUIDIOCESIS DE ACAPULCO.

El Beato Bartolomé Días-Laurel es venerado por la Iglesia en México desde 1892, a pesar de que en su biografía no se habían aclarado algunos puntos, pero con la certeza de que murió mártir en Japón el 17 de Agosto de 1627, y fue Beatificado por el -hoy Beato- Papa Pío IX el 7 de Julio de 1867 como reconocimiento al mérito de una vocación misionera, salida de nuestra patria para propagar la fe de Cristo en el lejano Oriente.

Con ocasión de su Beatificación, las investigaciones inclinaron la balanza a favor de que Bartolomé era mexicano y la tradición de los franciscanos de la Provincia de San Pedro y San Pablo de Michoacán precisaron que había nacido en el Puerto de Acapulco.

En las últimas décadas, la devoción a nuestro Beato se ha ido extendiendo progresivamente en la Arquidiócesis de Acapulco, como resultado de que el Primer Arzobispo Don Rafael Bello Ruiz lo nombró Patrón del Catecismo, y año con año dio realce a la Fiesta de nuestro Mártir con distintos actos Solemnes preparados con especial esmero.

Por todas estas consideraciones, y teniendo en cuenta la oportunidad eclesial de proponer al Beato acapulqueño Bartolomé Días-Laurel, modelo concreto de santidad, como“perspectiva en la que debe situarse el camino pastoral” en Acapulco (Carta Apostólica Novo millennio ineunte n. 30):

El Arzobispo Felipe Aguirre Franco DECRETO un AÑO JUBILAR PARA LA ARQUIDIÓCESIS DE ACAPULCO del 17 de Agosto del 2001, al 17 de Agosto del 2002, con motivo del 375 ANIVERSARIO DE SU MARTIRIO, en la Colina Santa de Nishizaka, en Nagasaki, Japón –la misma colina donde recibiera la Palma del Martirio nuestro Protomártir San Felipe de Jesús-.

Entre las motivaciones, esta el hecho de que:

1. El testimonio de los mártires siempre será actual, pues ellos son expresión de la vitalidad eclesial de las Iglesias locales. Siempre la Iglesia ha creído que la sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos (Tertuliano, Apología 50, 13: CCL I, 171). Pues entre el mártir y la Iglesia se establece un lazo recíproco. La Iglesia se ocupa y se preocupa por el mártir en su camino hacia el encuentro definitivo con Dios. Y a esa participación de la Iglesia en el camino del mártir, éste no responde solamente con una actitud agradecida por el amor y la ayuda recibidos, sino que se interesa por los problemas de las comunidades haciéndose partícipe de ellos.

2. Es por eso que durante siglos, las diversas iglesias particulares han reclamado el patrocinio de los santos y mártires como patronos. Y esto es entendido como un deber para cada una de las iglesias...de honrar en modo particular a sus propios santos y beatos...pertenecientes a una diócesis por motivos particulares...como su nacimiento...(SCCD Instrucción Calendaria particularia: AAS 62 (1970) 651-663).

3. El Año Jubilar para Acapulco, permitio asumir este deber, promoviendo con iniciativas coordinadas e informadas la devoción de nuestro Beato en todos los niveles de la Iglesia y en las comunidades de la Arquidiócesis de Acapulco. Así como inspirar y promover iniciativas pastorales que estén en estrecha relación con las virtudes heroicas practicadas por nuestro Beato Bartolomé: catequísticas, de asistencia social, misioneras, juveniles, etc. Para que la recuperación de la memoria del Martirio de nuestro paisano el Beato Bartolomé Días-Laurel, por las inescrutables disposiciones de la Divina Providencia, produzca en la joven Iglesia particular de Acapulco la resurrección y fortalecimiento de la vida cristiana en todas sus dimensiones.

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